Salomé

Tradicionalmente hemos visto en nuestras procesiones una mujer vestida con hermosas galas, podíamos decir a la usanza romana, siendo su objeto de identificación una cabeza que lleva asida por el cabello con una gasa o pañuelo que lo cubre y en la otra mano, un pequeño puñal. Nuestra tradición dice que es Salomé o en lenguajSalomée coloquial, "La dona del cap", la mujer de la cabeza.

Salomé era hija de Herodias y de Herodes Filipo, por tanto, era una princesa judía. Dos evangelistas narran el pasaje de la degollación de San Juan el Bautista: Marcos (Mc VI, 17-29) con mayor detalle que Mateo (Mt XIV, 1-12). La hija de Herodías en el cumpleaños de su padrastro y tío Herodes Filipo, llamado Antipas, bailó para él, y cuando concluyó su baile el rey le ofreció lo que ella deseara, incluso la mitad de su reino. Ella consultando con su madre le pidió en una baSaloméndeja de plata la cabeza de Juan el Bautista. Antipas, lleno de pasión por su sobrina, accedió al juramento hecho y mandó que el Precursor encerrado en las mazmorras de palacio fuese ejecutado y entregado a la bella Salomé, el trofeo de su seducción, y ella se lo entregó a su madre que así vio enmudecer para siempre a quien no cesaba de reprocharle su adúltera conducta.

Salomé, vestida con hermosos trajes y ricas joyas a la usanza, con vestidos ligeros de baile, lleva en sus una bandeja con la cabeza de Juan tapada con un velo que disimule el horror del martirio. También lleva como objeto de identificación algún instrumento musical para indicar su condición de danzante.